La Pampa 2

Pero vuelvo unos anios atrás, cuando nos mudamos de San Ignacio a un pueblito de La Pampa. Como he dicho, mi padre era viajante de comercio y mi madre era maestra de escuela primaria. Era inevitable que hubiera largos meses de separación entre ellos, cuando mi padre recorria las provincias del norte, Entre Rios, el Chaco, Santa Fe, etc. Y dejaba a mi madre sola en la casa. No habia peligros humanos pero si provocados por el mal tiempo.
Una noche muy fria, mi madre quiso prender la estufa a kerosene que se incendio. Se ve que en medio de la desesperación de que toda la casa se incendiara ella tomo la estufa y en medio del fuego pudo tirarla al patio sin que por suerte la quemara mucho.
Desde entonces me ha quedado un saludable miedo por las estufas a keroseme, pero también a las mas modernas a gas, o electricidad. Esa moche por supuesto dormimos mi madre, mi hermana que tendría 3 anios y yo, todos juntos.

Otro tio que llamábamos Palito, pues era muy alto y delgado, casado con una tia muy querida, que habian ido de visita a La Pampa, quiso probar suerte saliendo a cazar. Todos supusimos que volveria con un bolsa de animales, pero la caza fue muy magra: solamente una descuidada vivora y culebra se puso delante el cazador y fue muerta, yo creo que mas por la bala, por el susto de encontrar un habitante crédulo que ignoraba el hambre y la sequia que reinaban en la region. A mi tia solo le alcanzo para hacerse un adorno de cuero de vivora en sus zapatos.