Mendoza

Yo ya cursaba el quinto grado cuando recibimos una alegria muy grande: mi tio Morocho que habia trabajado mucho para Peron, habia sido nombrado director de la Radio LV6 de Mendoza y habia pensado en mi padre Juan Carlos, para ocupar el puesto de administrador de la emisora. Por supuesto que acepto y con el enorme sueldo de 600 pesos mensuales, algo asi como 3000 dolares de ahora.
Eso significaba un cambiode residencia, de colegio, de amigos, pero era también una aventura, y como tal un desafio para todos. Papa arreglo su viejo auto Nash con el cual ibamos a hacer el viaje hasta Mendoza la mayor parte por caminos de tierra pasando por San Luis.

No recuerdo el viaje y solo me sorprendio llegar a las fértiles tierras de “La tierra del sol y del buen vino” y a su capital llena de acequias donde corria permanentemente agua clara. Una ciudad limpia, con calles arboladas y mucha sombra, donde el calor no se siente porque, aunque fuerte, el clima seco lo hace muy soportable.
En Mendoza, como habiamos pasado a una muy buena posición economica, todo habia cambiado: mejores ropas, una casa alquilada pero grande, y el cambio mayor el colegio mejor de la ciudad: el San Jose de los Hermanos Maristas una congregación religiosa de origen frances de muy difícil ingreso. Alli iban los hijos del gobernador y la sociedad opulenta de Mendoza.

Me veo de la mano de mi madre, que conversaba con el Superior de la Orden y trataba de convencerlo de mis virtutes, a pesar de mi ignorancia supina de todo conocimiento religioso.
Recuerdo que mi madre habia consultado si debia o no besar el supuesto anillo del Superior, pero creo que no lo tenia (estaba reservado a los cardenales) y a responder a las preguntas de si estaba casada por la iglesia, si le habia dado educación religiosa a sus hijos, etc.,etc.
No se que habrá respondido, pero el caso es que ingrese a quinto grado.
Alli comenzaron mis pesares porque el colegio era excelente pero muy exigente. En el aula nos agrupaban de a dos: eramos emulos. y como tal competiamos en todas las actividades y todas debiamos sobresalir. Por supuesto, mis notas era bastante bajas, pero por lo menos me mantuve con el mismo chico que debia emular. Otra cosa era con Catecismo, donde tenia que aprender desde lo mas elemental hasta la historia sagrada que estaban aprendiendo todos.

Pero los docentes eran magnificos, sabian de todo, matemáticas, castellano, ciencias naturales, geografia, frances etc. Pero ademas jugaban a la pelota, baloncesto, cantaban muy bien, enseñaban comportamiento social, buenos modales, y todas esas pequenias cosas que debe saber un caballero cristiano. Pero ademas, eran buenas personas que practicaban lo que enseñaban.