Miguel Cane

Estuvimos poco en ese pueblo. Nos pasaron a Miguel Cane donde tenia a Maria Stanich una chiquilla que seguramente me adoraba puesto que cedia a todos mis deseos. Racuerdo que yo sacaba un pie debajo de las cobijas y ella me ponia una media para luego seguir con otra media hasta terminar de vestirme con el inmaculado delantal blanco que volveria sucio y roto de la escuela.

Alli aprendi muchas cosa, entre ellas los rudimentos de mi condicion varonil. Un dia que esta grabado a fuego en mi memoria, encontraron un papelito en mi guardapolvo: decia algo asi como “Te gusta pinchar...” y no se a quien estaba dirigido.
Gran revuelo en mi casa. No me dijeron nada, Yo ni siquiera imaginaba el significado de esas palabras, pero sabia que eran algo misterioso, algo que en nuestra pacata cultura judeo-cristiana esta asociado no con el amor sino con el pecado, y que en la India se aprende desde ninio a respetar. El caso es que quedo como un hito a recordar.

Otro hito, pero mas sano, fue que debido a una foto aparecida en una revista, me enamore perdidamente de una ninia: Shiley Temple que tendría unos anios mas que yo. Pero fue un amor sin remedio, algo imposible, por el tiempo y las circunstancias como diria el filosofo.

Era epoca de gran sequia en La Pampa. Con las calles que tenian por lo menos unos 30 cm de arena y fuertes vientos, las casas debian ser protegidas del polvo invasor con trapos mojados en todas las “rendijas”, pero a pesar de ello los muebles siempre tenian una capa de polvo. Para nosotros los chicos en cambio el fuerte viento traia la alegria de poder buscar en las calles ahora desnudas de arena, las monedas, alajitas, llaves y otras cosa pedidas que quedaban en el suelo.
También viene a mi memoria los trenes echando un humo espeso por sus chimeneas, producto de la combustión de los “choclos” o marlos del maiz que quemaban pues la guerra habia limitado el carbon que se importaba de Inglaterra. Esa era la única noticia que nos afectaba de esa maldición que cubria casi todo el mundo.

Por esa epoca recibi mi primer Muy Bien, Felicitado! Cosa que me enorgullecio por anios y posiblemente alento mi amor por las matemáticas. Resulta que nos habian dado un problema de regla del tres compuesta. No recuerdo los detalles, pero debia ser un poco complicado. El caso es que yo lo razone y asi lo presente a mi maestra. Ella también lo habrá estudiado y estimo que mi solucion era incorrecta. Yo se la discuti y mi argumentación habrá sido tan eficaz, que reconociendo su error, la docente me cambio la nota. Este acto de justicia quedo por siempre grabado en mi alma.

También entonces iba a estudiar piano, pero parece que no aprendi nada. Me cansaba el solfeo y no veia nada util en aprender a leer los signos musicales. El resultado fue que olvide bien pronto el solfeo y no aprendi musica. Con los anios he aprendido a quererla pero nunca a leerla y siento mucha admiración por los músicos y sus creaciones.